
Las navidades pasadas me fui con unos amigos a celebrar el año nuevo y tuve la suerte de descubrir un cuenco tibetano. Se lo habían regalado a una amiga y ella nos explicó lo que era y cómo tocarlo.
Es un cuenco de metal que, al ser rozado por un palo de madera, genera unas vibraciones que te introducen en un estado de relajación increíble. Claro que hay que saber hacerlo sonar y requiere práctica.
El caso es que me fascinó aquello y curiosamente, tiempo después, escuchando el programa de Radio 3 Saludo al sol, me vuelvo a encontrar con estos instrumentos. Aaron Abad estaba entrevistando a Jacomina Kistemaker, que tiene montado un centro en Galicia y da conciertos y seminarios sobre cuencos tibetanos. Y de vez en cuando viene a Madrid. El programa está muy bien y os lo recomiendo.
Saludo al Sol: Jacomina Kistemaker (14 Noviembre 2009)
Por otro lado, otro amigo descubrió a un autor que utiliza los cuencos en sus composiciones, se llama Alain Kremski.